pregunta
Hoy en día la gran mayoría de lo que se escribe (podemos imaginar la descomunal creación diaria mundial de millones de personas escribiendo relatos literarios, opiniones, bitácoras, diarios, comentarios, reflexiones, ensayos, blogs, etc.) se guarda en soporte digital, en forma de datos almacenados en discos duros dispersos en ordenadores personales y servidores por todo el mundo. En el caso de Internet, no sabemos dónde están ubicados los servidores y sistemas que almacenan la información, ni quién ni cómo se gestiona esta infraestructura distribuida y etérea, casi líquida. No sé si esto es una fragilidad o una robustez del acervo cultural planetario actual. No lo tengo claro.
¿Era más fácil acabar con toda la ingente creación escrita de la humanidad en cualquier momento puntual del pasado, cuando el soporte era ‘físico' (letra escrita o impresa), o por el contrario es en la actualidad cuando la biblioteca global corre mayor riesgo de destrucción, al estar ésta a un solo clic de ratón, a una sola pulsación de la tecla ‘DEL'?
G.


Christiaan dijo
Bueno, si no sabemos dónde tenemos los servidores es porque no nos hemos molestado en mirarlo, la información está ahí para quien le interese consultarla. En ningun caso un secreto.
Por ejemplo, de las anotaciones de tu blog se encarga La Coctelera Networks S.L., con domicilio social en la Calle Salamanca,17, Madrid ( información disponible a través de un enlace a pie de esta página donde estoy escribiendo el comentario ). De su hosting se encarga Veloxia Network, S.L., Virgen de la Soledad,32, Elda. Ahora mismo no sé si tienen los servidores ahí o en algún datacenter lejano, tampoco me voy a poner ahora a hacer de Cherlojolms para un simple comentario en un blog, pero en cualquier caso se puede verificar la información con un poco de magia googlística. El caso es que quién y cómo gestiona el almacenamiento de este blog es en realidad una información bastante transparente.
Entre la multitud de agentes que se encargan de "acordarse" de internet para los siglos venideros, los más famosos son quizá Archive.org, que se dedican básicamente a hacer backups (copias de seguridad) de todo internet de forma regular. Como quien graba un DVD con las fotos de la comunión del nene. Cuando una página web desaparece de la red por la razón que sea, es normalmente posible recuperar copias que se guardaron en dicho archivo o en la famosa "caché de google" (otra copia de seguridad de internet que hay por ahí).
En realidad pulsar "DEL" en internet es muy pero que muy difícil, por no decir imposible, como han comprobado repetidamente varias compañias pertenecientes a la industria del entretenimiento cuando han intentado cennsurar o controlar copias de obras de las cuales poseen los copyrights. Cada vez que desaparece un video en Youtube, cinco o quince usuarios suben copias del mismo, multiplicándolas como setas. Cuando algun empleado de cualquier compañia copia por despiste un documento en su carpeta "Mis archivos compartidos", no pasan demasiados minutos hasta que dicha información circula libremente y de forma imparable por la red. Incluso nuestros viejos videojuegos a cuatro colores en CGA que corrian desde un diskette de cinco pulgadas y cuarto, y a pesar de que las compañias que los crearon cerraron hace lustros, siguen vivos en los portales de "Abandonware" donde puedes encontrar auténticas odas a la nostalgia de los ocho bits.
Ya no estamos en los tiempos de Hipatia de Alejandria.
23 Septiembre 2009 | 10:04 PM