Podía haber nacido antes, podía haber sido, por ejemplo, un vegetal. La cosa es que ahora estoy aquí plantado, en medio de esta llanura blanca infinita, esperando y mirando alrededor. El suelo se junta con el cielo allá a lo lejos, en un horizonte que me rodea. Me vigila en la distancia. Abraza pero no aprieta. Ah, este sol y este cielo azul. A veces viene una brisa, sopla durante un rato, cierro los ojos, y luego se va a algún otro sitio en medio de esta nada. La mayor parte del tiempo hay quietud. Espacio y tiempo. Tiempo. Azul y luz. No hace demasiado calor, a pesar de todo, la temperatura es agradable. Ay, esta luz, que casi retumba. Blanco, azul. Entorno los ojos y miro al fondo de este disco brillante, giro en torno al mismo punto, recorro la línea visual que se difumina y se pierde donde ya no alcanzo a ver. Solo. Azul, blanco. Pum, pum. Estoy aquí, la luz. Vuelve otra leve brisa. Cierro los ojos, abro la boca y me lleno de aire. ¿De dónde viene este aire? ¿Dónde irá, después de acariciarme el paladar y los pulmones? Estoy aquí solo, esperando. Podía haber nacido antes o haber sido otra cosa. Pero he nacido aquí, y ahora estoy esperando entre este blanco, este azul y esta luz que me rodean.

R.